Miedo a la democracia

vemos con preocupación cómo, ese miedo a la democracia, que está en la base del conflicto armado en Colombia, se viene perpetuando y reforzando.
Se teje un mapa de iniciativas juveniles en el Valle de Aburrá

Te invitamos a seguir alimentando este mapa de iniciativas juveniles y a juntarnos para promover otros encuentros.
La mejor esquina: ¿ingenuidad o negligencia?

Dos décadas después de haber formulado una Visión para Antioquia, conviene revisar qué ha pasado en la región y qué tanto avanzamos en la materialización de los ambiciosos atributos con los que engalanamos tal sueño colectivo. Como recordarán, la primera parte de la pregunta que sirve de título a este ensayo, sintetizó el resultado del inédito proceso de construcción social. La disyunción que sigue a los dos puntos resume la opinión del autor. Según tal visión, en el 2020 Antioquia sería “justa, pacífica, educada, pujante y en armonía con la naturaleza”. Transcurridos veinte años de imaginar ese luminoso futuro, y dibujado tan radiante y promisorio paisaje, los datos disponibles muestran una gran distancia entre el sueño y la realidad. Aunque no abundan los indicadores que den cuenta de tales asuntos, estando incompletas la mayoría de las series de tiempo, si tomamos un período suficientemente amplio, las cifras no son muy auspiciosas. Recientemente se ha reunido evidencia relacionada con los objetivos que nos propusimos alcanzar: La pregunta concluyente que se impone, luego de esta breve descripción de lo que ocurre en el territorio metropolitano y en la región antioqueña, es si fuimos ingenuos en la prospectiva que originó la visión o no hicimos las tareas necesarias para materializar tales atributos. Confeccionamos un verso y nos sentamos a esperar que se hiciera realidad por arte de birlibirloque. Como dicho encantamiento no se hizo carne, henos aquí en una situación muy lejana de la aspiración social que en su momento generó tantas ilusiones. Realizado ese primer ejercicio, abandonamos cualquier preocupación por el futuro y ahora somos una sociedad huérfana de sueños comunes y de propuestas de largo aliento. Muchas lecciones se podrán extraer de este experimento fallido, tanto respecto de las características del proceso que lo originó como del rol que tendríamos que haber jugado individual y colectivamente, para no lamentarnos hoy de tan paupérrimos resultados. Ciertamente no bastaba con soñar un futuro radiante, pues la sola inercia no generaría nunca las modificaciones radicales requeridas en tantos ámbitos del desarrollo territorial. Otro será el lugar y el momento para intentar dilucidar el dilema planteado en el título. Pero, por ahora, queda claro que las altisonantes transformaciones que algunos anunciaron fueron un ruido mediático del que sólo quedan apenas, ecos remotos.
De Colombia a Perú por el qhapaq ñan

El Camino Inca o Qhapaq Ñan, en quechua, se tejió hace un centenar de años por los Incas al unir un sistema de caminos por la Cordillera de los Andes partiendo de Perú y llegando a Colombia, lo que dio paso a extraordinarias alianzas comerciales y culturales.
Una convergencia malograda y la espada de Damocles

Por: Pablo Montoya. Escritor y profesor de literatura de la Universidad de Antioquia
Hacia un nuevo pacto colectivo de ciudad! A propósito del Seminario Medellín, ¿Pa’ Dónde Vamos?

El futuro de la ciudad requiere una acción conjunta urgente. Necesitamos que los sectores empresariales, gremiales, académicos, organizaciones sociales e institucionalidad pública se sumen a esta iniciativa.
Los retos de las organizaciones sociales: paradojas e incertidumbres

En la Corporación Región más que una formalidad, se trata de un verdadero ritual. Nuestra asamblea número 28 fue un espacio para compartir resultados, ratificar nuestro sentido, renovar los afectos, validar lo que nos sigue identificando con este proyecto y analizar sus perspectivas, y las palabras que mejor expresan nuestra conversación son: paradoja e incertidumbre.
La violencia constituye una grave amenaza para la implementación del Acuerdo de Paz

El periodo que se viene es crucial para avanzar en la implementación del Acuerdo firmado el pasado 24 de noviembre y va a requerir un ambiente propicio para su concreción, por lo que estos hechos constituyen una grave amenaza para el propósito de construir una paz firme, estable y duradera.
Alegría ciudadana por la paz

Más de 500 organizaciones y personas respaldamos el Nuevo Acuerdo de Paz. Este es nuestro pronunciamiento.
Por el respeto, sí

Para la Corporación Región, la firma de los acuerdos de paz es motivo de júbilo. Se trata de la enorme oportunidad de poner al centro de la vida nacional una serie de problemas aplazados o escondidos bajo el humo de las explosiones y el ruido de los combates. Como toda oportunidad, se convertirá realmente en un paso adelante si cuenta con los sujetos, individuales y colectivos, que la materialicen.